Introducción
Intento con esta segunda obra, concretar lo que expuse en la primera “Mi maestro de música de primaria” y hacer realidad lo que la música es en el colegio: ACTIVIDADES.
Decía Willems que “ la educación musical es en su naturaleza, esencialmente humana, y sirve para despertar y desarrollar las facultades humanas, contribuyendo a una mejor armonía del hombre consigo mismo, con la naturaleza y con el cosmos”.
La educación musical no trata de conseguir virtuosismos de ningún tipo, sino de lograr que nuestros alumnos participen activamente en su proceso educativo en primaria.
En mi intención de crear mi propio repertorio , inicié un proceso de recopilación de todo tipo de partituras y juegos que guardaran relación con lo que quería: reunir piezas divertidas, recreativas, entretenidas y que pudieran ser modificables por los mismos participantes.
Todos somos conocedores, en mayor o menor grado, de los principios básicos de las corrientes pedagógico-musicales del siglo xx, que se basan en la actividad del niño, parten de la experiencia y van de lo práctico a lo teórico, se fundamentan en el sentido rítmico, se da un nuevo valor al juego, a la improvisación, a la creatividad, la música se entiende como un proceso globalizador, como un medio de expresión, comunicación-entendimiento, generadora de sensaciones gratificantes, tratando de hacer sentir antes que de conocer intelectualmente y para no extenderme diré que Jos Wuytack propone un principio nuevo: la creatividad en comunidad, dando importancia a la música para todos, entendiéndola como “ palabra-música y movimiento”.
El gran avance en la psicología ha traído como consecuencia una nueva adaptación de la pedagogía en general y los grandes pedagogos musicales del siglo xx nos han aportado sus métodos: Dalcroze, Orff, Ward, Kodaly, Martenot, Willems, Suzuki, Payter, Schaffer, Chevais, Comenio, Hemsy de Gainza etc...y todos , al menos así lo entiendo yo, coinciden en reconocer desde un comienzo que el método es globalizador y la importancia que tiene el ritmo como elemento activo de la música; dan además una cierta prioridad a las actividades de expresión y creación infantiles.
Nosotros en el colegio no somos profesores de música sino “ maestros “, especialistas en educación musical, es decir, maestros que utilizamos la música o que ponemos la música como un medio, como un instrumento al servicio de la educación del alumno/a, entendida la educación en un sentido integral del desarrollo de la personalidad humana con todas sus facultades y potencias; no pretendemos crear genios musicales, aunque lo deseemos, más bien somos generadores de motivaciones tendentes a estimular al niño/a en el aula.
El método consagrado por la pedagogía moderna, nos dice Violeta Hemsy de Gainza, que se basa en la psicología infantil, es “el método global” y se llama “global” porque sostiene que “todo conocimiento verdadero se basa en la percepción de unidades provistas de sentido”; a partir de estas unidades podrán aclararse luego, gradualmente, los detalles del conjunto, los cuales nos permitirán seguir aclarando detalles más complejos...
Resumiendo diría que el niño/a conoce o aprende algo cuando logra captar su sentido, es decir, cuando lo ha percibido como una unidad, cuando lo que le presentamos no excede de su poder de captación y lo reconoce...
Pienso que es en este contexto en el que presento“Actividades” de canto-juego y flauta en primaria: si un alumno/a no capta, siempre le podemos exponer el nivel inferior y así hasta que entienda...
El nivel de conocimiento del niño lo veis rápidamente...
Pongo un especial énfasis en la explicación del “monograma”, pieza clave de conexión entre el ritmo y el sonido, que, en definitiva, hacen la música, de la cual nos servimos para desarrollar facultades.
Yo presento el pentagrama normal ( porque entiendo que es lo global) y además ( por ahí empiezo) la proyección del pentagrama, a vista de pájaro, sobre un espejo, y es lo que se ve: un monograma.
De esta manera, resuelvo la dificultad del “no saber” a “entender algo”, aunque sea poquito, con la menor dificultad posible...
La lectura rítmica la hacen lineal, no quebrada, la medida la captan antes, el fraseo rítmico va incorporado de un modo natural a todas las melodías, cualquier compás que ellos elijan les sirve de ostinato; cuando tienen interiorizada la canción, al ver las notas, los intervalos se quedan en la memoria interna sin darse cuenta...
Está claro que si ya saben leer música, pues sobra el monograma, pero aquí de lo que se trata es de “ cómo das el paso de “nada a algo” y con “ qué cuento para hacer lo que quiero, dentro de lo que debo y puedo, a partir de lo que saben y dentro de un contexto muy limitado... Pues , entonces,- “Actividades” de canto-juego y flauta” -te puede ayudar en algo y servirte como una referencia más.
Para terminar diré que este libro lo presento como una “OBRA DIDÁCTICA”, que todas las partituras han sido y están “musicalizadas digitalmente” en C.Dron. (M.I.D.I.) de Datos –Programa Finale y C.Ds de Audio, en archivos “WAVE” por el autor, todas ellas, salvo contadas excepciones, tocables con la flauta.
El autor
Joaquín González de Bedoya
Maestro: Especialista en Educación Musical de Primaria.